23 febrero 2017

El Alma


Yogui Bajan dice que el alma tiene la medida de la media luna de la uña del dedo pulgar y no pesa mas que ocho gramos. El alma no se encuentra en un lugar concreto, está desintegrada dentro del Cuerpo Sutil, vibrando en todo nuestro Ser. El alma representa nuestra esencia, es la energía divina en el hombre, es Dios en el ser humano. El Alma nos da la experiencia de nuestra unión con el infinito, con la divinidad.

Es la luz infinita que vive en tu interior y es tu mejor amigo. Te conecta con tu infinitud. Cuando este cuerpo es fuerte, vives en tu corazón en lugar de en tu cabeza, tu creatividad fluye de una forma simple y pura. Puedes utilizar esta energía para crear belleza en tu vida. Tu alma es la expresión individual del espíritu, contiene tu energía nuclear básica, el ser que te fundamenta.

Cuando se está fuera de contacto con el Alma, cuando hay desarmonía, cuando hay algún obstáculo, nos encontraremos deprimidos, confusos, negativos, débiles... normalmente cuando se está perturbado, seguro que hay un conflicto entre aquello que somos interiormente y aquello que creemos ser exteriormente, es muy difícil en esta situación comprometerse.

Es por ello que en la Numerología, el numero del Alma es el primer numero y se llama Cabeza versus Corazón, porque nos muestra lo que somos en realidad respecto a lo que pensamos ser. Este es el conflicto del primer cuerpo espiritual. El Alma.

La herramienta más poderosa para desarrollar y conectar con el Alma es la meditación y los mantras.

18 diciembre 2016

Lazos de amor


Hay alguien especial para cada uno de nosotros.

A menudo, nos están destinados dos, tres y hasta cuatro seres.
Pertenecen a distintas generaciones y viajan a través de los mares, del tiempo y de las inmensidades celestiales para encontrarse de nuevo con nosotros.
Proceden del otro lado, del cielo.
Su aspecto es diferente, pero nuestro corazón los reconoce, porque los has amado en los desiertos de Egipto, iluminados por la luna y en las antiguas llanuras de Mongolia.
Con ellos hemos cabalgado en remotos ejércitos de guerreros y convivido en las cuevas cubiertas de arena de la Antigüedad.
Estamos unidos a ellos por los vínculos de la eternidad y nunca nos abandonarán.
Es posible que nuestra mente diga: “Yo no te conozco”.

Pero el corazón sí le conoce.

Él o ella nos agarran de la mano por primera vez y el recuerdo de ese contacto trasciende el tiempo y sacude cada uno de los átomos de nuestro ser.

Nos miran a los ojos y vemos a un alma a través de los siglos.
El corazón nos da un vuelco.. y vibramos más alto.
En ese momento todo lo demás pierde importancia.
Puede que no nos reconozcan a pesar de que finalmente nos hayamos encontrado otra vez, aunque nosotros sí sepamos quiénes son.

Sentimos el vínculo que nos une.
También intuimos las posibilidades, el futuro.
En cambio, él o ella no lo ve.

Sus temores, su intelecto y sus problemas forman un velo que cubre los ojos de su corazón, y no nos permite que se lo retiremos.

Sufrimos y nos lamentamos mientras el individuo en cuestión sigue su camino.
Tal es la fragilidad del destino.
La pasión que surge del mutuo reconocimiento supera la intensidad de cualquier erupción volcánica, y se libera una tremenda energía.
Podemos reconocer a nuestra alma gemela de un modo inmediato.

Nos invade de repente un sentimiento de familiaridad, sentimos que ya conocemos profundamente a esta persona, a un nivel que rebasa los límites de la conciencia,
con una profundidad que normalmente está reservada para los miembros más íntimos de la familia.
O incluso más profundamente.


De una forma intuitiva, sabemos qué decir y cuál será su reacción.

Sentimos una seguridad y una confianza enormes, que no se adquieren en días, semanas o meses.
Pero el reconocimiento se da casi siempre de un modo lento y sutil.

La conciencia se ilumina a medida que el velo se va descorriendo.
No todo el mundo está preparado para percatarse al instante.
Hay que esperar el momento adecuado, y la persona que se da cuenta primero tiene que ser paciente.

Gracias a una mirada, un sueño, un recuerdo o un sentimiento podemos llegar a reconocer a un alma gemela.

Sus manos nos rozan o sus labios nos besan, y nuestra alma recobra vida súbitamente.
El contacto que nos despierta tal vez sea el de un hijo, hermano, pariente o amigo íntimo.
O puede tratarse de nuestro ser amado que, a través de los siglos; llega a nosotros y nos besa de nuevo para recordarnos que permaneceremos siempre juntos, hasta la eternidad.

(Sacado de la red)

23 noviembre 2016

"En el crepúsculo de la memoria volveremos a reunirnos, volveremos a hablar juntos, y cantaréis para mí un canto más profundo: y si vuestras manos vuelven a encontrarse en otro sueño, construiremos otra torre en el cielo"
Khalil Gibran

14 agosto 2016


Siento y presiento...... sueño y ensueño...... vivo y desvivo...... amo... y continuo amando........ eternamente.....  
(Karma-Aguila Blanca)

07 agosto 2016

Aprende a amar a tu alma. Es tu razón de Ser.
Aprende a amar a su alma. Es su razón de Ser.
(Karma-Aguila Blanca)

16 julio 2016

Fuertes raices fundidas con las alas del amor... Intensos, prohibidos, imposibles? Desde el fuego interno de la madre Gaia hasta el akasha infinito..... Arranca y vuela............. Amor ante todo
(Karma-Aguila Blanca)

12 junio 2016

Cómo puedo perdonar?




1) Entiende que nadie te ha ofendido. Son tus ideas acerca de cómo deberían actuar las personas y Dios, las que te hieren. Estas ideas son producto de una máscara social, que has aprendido desde tu infancia de forma inconsciente. Reconoce que la mayoría de las personas NUNCA van a cuadrar con esas ideas que tienes. Porque ellos tienen las suyas.

2) Deja a las personas ser. Deja que guíen su vida como mejor les plazca. Es su responsabilidad. Dales consejos si te los piden, pero permite que tomen sus decisiones. Es su derecho divino por nacimiento: el libre albedrío y la libertad.

3) Nadie te pertenece. Ni tus padres, ni amigos ni parejas. Todos formamos parte del engranaje de la naturaleza. Deja fluir las cosas sin resistirte a ellas. Vive y deja vivir.
4) Deja de pensar demasiado. Ábrete a la posibilidad de nuevas experiencias. No utilices tu inventario. Abre los ojos y observa el fluir de la vida como es. Cuando limpias tu visión de lentes obscuros y te los quitas, el resultado es la limpieza de visión.

5) La perfección no existe. Ni el padre, amigo, pareja perfectos. Es un concepto creado por la mente humana que a un nivel intelectual puedes comprender, pero en la realidad NO EXISTE. Porque es un concepto imaginario. Un bosque perfecto serían puros árboles, Sol, no bichos… ¿existe? No. Para un pez, el mar perfecto sería aquel donde no hay depredadores ¿existe? No. Solo a un nivel intelectual. En la realidad JAMAS VA A EXISTIR. Naturalmente, al pez solo le queda disfrutar de la realidad. Cualquier frustración de que el mar no es como quiere que sea no tiene sentido. Deja de resistirte a que las personas no son como quieres o no piensan como tú. Acepta a las personas como el pez acepta al mar y ámalas como son.

6) Intoxícate con la vida. La vida real es más hermosa y excitante que cualquier idea que tienes del mundo. Me complacerá decírtelo por experiencia.

7) Imagina a esa persona que te ofendió en el pasado. Imagínate que ambos están cómodamente sentados. Dile por qué te ofendió. Escucha su explicación amorosa de por qué lo hizo. Y perdónala. Si un ser querido ya no está en este mundo, utiliza esta dinámica para decirle lo que quieres. Escucha su respuesta. Y dile adiós. Te dará una enorme paz.

8) A la luz del corto período de vida que tenemos, solo tenemos tiempo para vivir, disfrutar y ser felices. Nuestra compañera la muerte en cualquier momento, de forma imprevista, nos puede tomar entre sus brazos. Es superfluo e inútil gastar el tiempo en pensar en las ofensas de otros. No puedes darte ese lujo.

9) Es natural pasar por un periodo de duelo al perdonar, deja que tu herida sane. Descárgate (no confundir con desquítate) con alguien para dejar fluir el dolor. Vuelve a leer este artículo las veces necesarias y deja que los conceptos empiecen a sembrar semillas de conciencia en tu interior. Aprende con honestidad los errores que cometiste, prométete que no lo volverás a hacer y regresa a vivir la vida.
(sacado de la Red)

08 junio 2016

Infinitos

Sigue adelante, aunque la noche se haga oscura, 
aunque el mar sea profundo, 
aunque el cielo esté nublado, 
porque a la noche la iluminará la luna, 
porque a la luna la iluminará el sol, 
porque siempre seguirán brillando las estrellas 
y porque el mar será el espejo donde te reflejarás libre de miedos izando las velas del destino. 
Karma-Aguila Blanca

03 junio 2016

Ser espiritual

La espiritualidad es un tema que atañe a la humanidad entera. Todos, de alguna u otra manera estamos conectados con esta característica que no siempre es bien comprendida. La mayoría concibe la espiritualidad con el asistir a ritos religiosos y eligen ser espirituales los domingos de 11 a 12 del día o los miércoles de 19 a 21 hrs. Otros creen ser espirituales porque han leído a Coelho, Chopra, Tolle etc. y con eso se sienten muy evolucionados… Para otros es tener ciertos poderes psíquicos o leer algún oráculo y es así como van, desde tarotistas a cartomantes asegurando ser videntes y por eso tener el cielo ganado… Otros dicen que la espiritualidad está en vivir de lo más conectados con sus emociones, especialmente las negativas porque eso es ser “fieles a la esencia”… Otros la viven como un total ascetismo en donde la frugalidad es la clave… Para otros es ser seguidores de algún gurú famoso vivo o muerto…Y hay quienes la viven meditando largas horas... Creo que todos hemos pasado por algunas de estas etapas espirituales para luego comprender que la espiritualidad es simplemente vivir en comunión íntima con nuestro espíritu sin olvidar que estamos encarnados en un cuerpo y habitamos en un planeta llamado Tierra… 

Todas las actividades mencionadas arriba no son más que herramientas para lograr alcanzar al SER espiritual, pero no la espiritualidad en si...

La espiritualidad no es una actividad mental así que podemos parafrasear a Krisnamurti, Osho, Gurdgief, Drunvalo, etc. y no estar conectados con la esencia divina que todos llevamos. No podemos vivir la espiritualidad a través del intelecto, pero si podemos manifestarla a través de él.

La espiritualidad no nos niega nada: Podemos comer, bailar, reír, llorar, enojarnos, tener sexo o ser célibes, ser ascetas o mundanos y disfrutar de todo lo que la vida nos ofrece, pero el ser espiritual sabe que todo eso es temporal, que un día partirá y se convertirá en un recuerdo para los seres amados y su vida habrá sido nada más que ese guión que separa la fecha de nacimiento de la fecha de defunción en su lápida…

Ser conscientes de que estamos de paso por esta vida nos conecta con nuestra realidad espiritual y comprendemos que hemos sido invitados a este banquete que es la existencia terrenal y que tenemos a nuestra disposición mesas repletas de experiencias para vivir y compartir, pero, cosa rara, en este banquete la mayoría se queda sentado mirando y criticando a los pocos que pasan a la mesa y disfrutan de todos esos manjares llamados experiencias…

La espiritualidad es algo muy personal y no todos podemos vivirla de la misma forma. Cada cual tiene un modo distinto de conectarse con su lado espiritual y no existen fórmulas. Como la vive Coelho le sirve solo a él y como la vive tu vecino es su propio método…

¿Cómo se reconoce a un ser verdaderamente espiritual? Se reconoce porque simplemente ES…
Ha retornado al origen y por eso es capaz de expresar originalidad tanto en su decir como en sus actos, no necesita copiar a nadie y porque sabe pensar. Vive de acuerdo a su propia filosofía.
No busca agradar al resto sino ser fiel a si mismo.

Escucha su voz interior y no la de los demás.

Son personas que no pasan desapercibidas porque poseen gran magnetismo.

Serán amadas u odiadas pero generarán fuertes emociones de aceptación o rechazo. Un ser humano tibio difícilmente podría ser espiritual.

Ante todo será una persona natural, sin mayores artificios porque ser espiritual es ser y sentirse parte de la naturaleza…

Mer- sanandoelalma.blogspot.com

21 mayo 2016

Gregg Braden y la teoría de las 8000 personas.


Gregg Braden es un conocido y reconocido científico, que lleva años realizando estudios e investigaciones para unir ciencia y espiritualidad. Actualmente está considerado como una autoridad mundial en temas de filosofía espiritual de las tradiciones indígenas antiguas. Tiene profundos conocimientos en antiguas culturas como la egipcia, esenia, nativas americanas y tibetanas. Ha realizado viajes a lejanos pueblos de montaña, monasterios y templos, estudiando las antiguas tradiciones y secretos. Para Gregg, no hay diferencia entre la ciencia y la espiritualidad, y su mensaje es difundir el nexo que une a ambos 'mundos'.

En el documental 'La ciencia de los milagros', Gregg Braden habla sobre cómo los pensamientos, sentimientos y emociones crean nuestra realidad. Ofrece numerosas pruebas científicas que avalan el hecho de que la intención manifiesta en el mundo material.


En dicho documental, también se habla de un experimento llamado “Proyecto Internacional de Paz en Medio Oriente”. Durante la guerra entre Israel y el Líbano a principio de los 80s, se entrenó a personas para que tuvieran sentimientos de paz en diferentes localidades de Israel y el Líbano. Y durante el tiempo que los investigadores llamano "la ventana", la ventana de la plegaria, mientras esas personas evocaban ese sentimiento de paz en sus corazones, las actividades terroristas bajaron a cero, los crímenes contra otras personas bajaban, la actividad en hospitales bajaba. Existen otros experimentos parecidos a este, que demuestran que las vibraciones que emiten un grupo de personas a la vez, sean éstas del tipo que sean, afectan a su entorno cercano.
Y si el número de personas es elevado, podría afectar a nivel planetario. 

Digamos que si un gran número de personas comienza a emitir emociones como paz, alegría, amor, a la vez, estos sentimientos afectarían a toda la población de la tierra, creando así un cambio en todo el planeta. Gregg ideó una fórmula para conocer el número de personas necesarias; el efecto se comienza a notar cuando un cierto número de gente participa, y esa mínima cantidad de personas es la raíz cuadrada del 1% del total de la comunidad.

¿Qué significa esto? Si tienes una ciudad de 1 millón de habitantes, tomas el 1% de 1 millón y luego calculas la raíz cuadrada de lo que sea 1%, y ese resultado nos dirá cuantas personas son necesarias para generar el efecto. Obviamente cuando mayor sea el número de participantes, mayor será el efecto. Para una ciudad de 1 millón de habitantes la cantidad mínima de participantes es solo de 100. En un mundo de 6000 millones de habitantes el resultado del 1% de la raíz cuadrada es solo 8000 personas. De acuerdo a estos estudios, 8000 personas son las que se requieren que sientan simultáneamente este sentimiento de paz en sus corazones para generar o disparar, ese movimiento de la conciencia simultánea con este campo como lo conocemos hoy en día. 

Para que así, a través de este campo, la paz se sienta en todo el mundo.
8000 personas... no parecen tantas en un mundo tan habitado y tan grande. Sin embargo, hay que ponerlas en contacto, todas con el mismo propósito, en una franja horaria similar, lo más exacta posible. Y cuando hablamos de a nivel mundial, con distintos horarios, lo suyo sería que fueran más de 8000 personas y que la hora a realizar la 'meditación' fuera más amplia, de esta manera habría más gente emitiando vibraciones durante más tiempo, que si la gente justa y necesaria lo hiciera a la vez. 


Cuanta más gente, a lo largo del planeta, realice esta actividad, mejor para el colectivo humano.